“Ese día, un rato antes, había llovido torrencialmente durante unas horas, y esa noche, la cuarta desde el asesinato, el santuario daba una impresión distinta de la que pretenía, empapado y hollinoso, cáustico y vagamente amenazador, como diciendo: he aquí los efectos del tiempo, en esto nos convertimos solo unas horas después de las lágrimas y de las flores. Alguien había cambiado de posición el osito de peluche, de modo que ahora parecía sodomizar al águila rellena de bolitas, y los demás muñecos estaban caídos de costado, como ratas ahogadas, las ofrendas en monedas puestas ante Lázaro y santa Bárbara habían volado, el incienso había quedado reducido a montoncitos, como un rastro, y a espirales de ceniza. (…) El único exvoto de aspecto inmaculado era una camiseta blanca con el logo de los Ángeles del Infierno, cuidadosamente plegada y colocada en el suelo como un frío anuncio de venganza.” (248)
Richard Price, La vida fácil. Barcelona, Mondadori, 2010. Trad., Carlos Milla Soler.

ante Lázaro y santa Bárbara
22 marzo 2011 por hache que hache
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